Principalmente
yo no puedo decirle a la gente que debe comer y que no. Muestro lo que creo es
mejor para el individuo y algunos alimentos son menos invasivos y corruptores
en el sistema humano. Nunca he sido partidaria de estar consumiendo porquerías,
como me gusta decirles para imponer ese golpe psicológico más fuerte.
¿Que si
como dulces? Claro que sí. Pero no vivo atragantándome de ellos, ni muero por
escoger un refresco antes que un jugo o agua.
De los 21 años que he recorrido y de los 17 que recuerdo, he probado
todos los elementos de la pirámide alimenticia y por ende he elaborado una
lista de alimentos que personalmente no consumo y creo que no deberíamos
consumir. Esta se basa en:
1.
Los alimentos enlatados: Los
enlatados y hasta envases de plástico promulgan el BPA
que es un químico tóxico vinculado a las anomalías en la reproducción, efectos
neurológicos, riesgo elevado de cáncer de mama y de próstata, diabetes,
enfermedades del corazón y más, aparte los conservantes que le agregan al
producto para que perdure hasta por 3 años. Esto lo podemos evitar consumiendo
frutas y vegetales frescos o marcas que utilicen frascos de vidrio.
2. Las carnes procesadas: Los embutidos se hacen típicamente de carnes de animales que
recibieron hormonas de crecimiento, antibióticos y otros medicamentos veterinarios.
Estas carnes también contienen típicamente nitrito de sodio, aromas y
colorantes químicos. Este tipo de carnes es algo en lo que digo que debe
evitarse por completo, ya que las carnes procesadas aumentan el riesgo de
cáncer y ninguna cantidad de carne procesada es “segura”. Las carnes que en
conclusión son más saludables son las carnes de animales alimentados con
pastura y orgánicas o el salmón.
3. La margarina: consumir mantequilla con mucha frecuencia no es bueno, pero
es mejor eso que plástico. Hay una gran variedad de componentes insalubres en
las margarinas y otros impostores de la mantequilla, que incluyen las grasas
trans, radicales libres emulsionantes y conservantes y otros disolventes tóxicos.
La mantequilla de leche cruda es hecha de leche de vacas alimentadas con
pastura. Es benéfica y rica en ácido linoleico,
que es conocido para ayudar a combatir el cáncer y la diabetes.
4. Los aceites Vegetales: Los aceites vegetales son altamente procesados, y cuando se
consumen en grandes cantidades distorsionan el índice de grasas omega-6 y
omega-3. Los aceites vegetales pueden oxidar el colesterol bueno,
convirtiéndolo en colesterol malo. La mejor opción para cocinar es utilizar el
aceite de coco ya que no es susceptible a dañarse al calentarse. El aceite de
oliva se daña fácilmente por el calentamiento así que es mejor utilizarlo sobre
ensaladas.
5. Las cotufas de
microondas: Para los que no lo saben las
bolsas de “palomitas de maíz” de microondas están llenas de PFOA, y al
calentarlas estos compuestos se filtran en las cotufas. Estas sustancias
químicas son parte de un grupo de químicos, conocidos por perturbar el sistema
endocrino y afectar a las hormonas de la sexualidad. La Agencia de Proteción al
Medio Ambiente (por sus silgas en inlges) EPA ha nombrado a los
PFC’s “probables cancerígenos“ y ha establecido que poseen riesgos de
desarrollo y reproducción en los seres humanos.
6. Sal de mesa: La sal es esencial
para la vida, no se puede vivir sin ella. Pero, la "sal de mesa"
regular y la sal encontrada en alimentos procesados no es la misma sal que nuestro cuerpo realmente
necesita. De hecho, la sal de mesa no tiene prácticamente nada en común
con la sal natural. Una de ellas daña la salud, mientras que la otra lo
beneficia.
.
Proteína aislada de
soya: Lamentablemente, casi todo lo que le han
hecho creer los medios de comunicación sobre la soya es simplemente
falso. Uno de los peores problemas con la soya se deriva a causa de que el
90 al 95 por ciento de la soya cultivada en los Estados Unidos es transgénica o
genéticamente modificada (GM), y esta es utilizada para crear la Proteína Aislada de Soya. La soya
transgénica está diseñada a ser "Roundup Ready", que significa que
está diseñada para soportar otras dosis letales de herbicidas.
El ingrediente activo
en el herbicida Roundup se llama glifosato, que es responsable de la
interrupción del delicado equilibrio hormonal del ciclo reproductivo femenino.
Los endulzantes artificiales: Los
endulzantes artificiales como el aspartame
pueden estimular el apetito, aumentar los antojos por carbohidratos, y
estimular el almacenamiento de grasa y crear un aumento en el peso. Recientemente
se descubrió que la sacarina y el aspartame causan un mayor aumento de peso que el
azúcar.






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